Las Olas

Vienen y se van. Curiosidades, banalidades, pensamientos, cosas destacables del día a día, del mundo que nos rodea, de la sociedad en la que vivimos... Cosas que no cambiarán nuestras vidas (o si) pero que merece la pena contarlas... 


Una lágrima verde

IMG_2269En las peores condiciones puede surgir la mejor historia de nuestras vidas. Hay motivos para luchar, para sonreír, para aprender de la naturaleza e intentar sobreponerse a cualquier dificultad. De una vida asfixiada por lo imposible seguro florecen lecciones y a veces también alegrías. Y cada tarde al llegar a casa: pensar, recordar, sonreír...                                                                    
         "Je voudrais bien qu'il y ait une fleur dans mon jardin" 
         Hier, à ma  porte, elle y était.


Responsabilidad Social Personal

Mas allá de ser una moda (necesaria) en las empresas, creo que la Responsabilidad Social debe convertirse en parte de cada elemento que configura esta sociedad. Un mínimo de cultura, conocimiento y buena intención, exige hoy día el actuar responsablemente, en función de nuestro planeta, del impacto medioambiental y cultural que tiene nuestra actividad.
Pienso que esta idea debe trasladarse también a cada persona en particular; cada uno puede desde su trabajo, en sus ratos libres (acorde con sus inquietudes o intereses) luchar y realizarse intentado conseguir un entorno mejor en el que vivir.


Como publicitario me gustaría plasmar de forma desinteresada mis capacidades comunicativas en proyectos relacionados con el medio ambiente; estoy abierto a propuestas :-) Hacer lo que sé, lo que me gusta y en lo que más me interesa es la mejor forma de realizarme como profesional y sobre todo como persona. 

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VIERNES 7 DE ENERO DE 2011
Gentuza

No es más que una anécdota, pero me joden estas cosas de las ciudades. A todos os sonará la historia...
Madrid, autobús circular en horario no demasiado puntero. Sitios para minúsvalidos, ancianos, embrazadas y heridos de la vida. Pegados a la ventana, 2 personas mayores y pegados al pasillo la hija de una de las ancianas (40 años apróximadamente y gorda de abandono) y enfrente suya, una mujer de 30 años apróximadamente con cara de no querer vivir de la mala leche y la amargura que tiene encima.
Se suben al autobús 4 ancianos que se dirigen, seguramente, al hospital clínico. ¿ Le dejan sentarse a alguno? Por supuesto que no; y eso que al menos un par de los ancianos superaba los 75 años.
De repente FRENAZO... Ante los ojos de la gorda sentada, una de las ancianas que estaba de pie sale despedida hacia la cabina...Sin embargo, heroícamente, con unos sorprendentes saltitos y apoyándose en la mujer amargada sentada, consigue salvarse del fatal guantazo. ¿Resultado?¿Le dejarán sentarse no? NO. Es más, gorda y madre se ponen a comentar la jugada riéndose y la mujer amargada mira hacia atrás con un desprecio bárbaro. Pero ahí se quedan las dos, sentadas y felices, sin ningun tipo de civismo ni humanismo.
Sé que debería haber dicho algo, pero no, me callé como una perra, refunfuñando dentro de mi cabeza ante tal asqueroso comportamiento. Para la próxima, ya tengo la frase más que ensayada, será algo así: " ¡¡¡ ~$$###@   #@## !!!!!  "


LUNES 4 DE ENERO DE 2010
Echando de menos el mar

Soy de Mar, estoy al lado de la playa, en la playa y sin embargo echo de menos el mar y su modo de vida... Mañana me voy para Madrid, mañana me voy hacia un modo de vida del que empiezo a estar harto. El que se ha criado en el mar necesita el mar casi para vivir con total plenitud, sino le falta algo, en ocasiones no sabe que hacer, hacia dónde mirar y pocas veces dónde esta el norte, el sur, el este y el oeste...

En la gran ciudad, las cosas básicas no importan, importa saber dónde esta la Castellana y el centro comercial de turno, el ruido incesante del mar se convierte en sirenas de ambulancias, la brisa marina en el caliente aire del metro, "el moreno" en rostros descoloridos por el frío seco y la polución...

Uno aprende a apreciar lo que le rodea cuando lo abandona..así me pasó con la costa, con su modo de vida..ahora no paro de soñar con vivir, tener tiempo para mí, para mi pareja, para mi familia, para mi perro...tener para vivir tu vida y no lo que marque tu oficina o los tiburones (o alimañas de tierra) que por allí merodean..

Para mí el mar de cristal y hormigón tiene muchas oportunidades, te da la opción de vivir una vida de postureo, de complicaciones y de apariencias... pero no te ofrece disfrutar de las pequeñas cosas de la vida que hacen de ésta algo maravilloso; saber disfrutar estos detalles quita complicaciones. Disfrutar de una puesta de sol, de siete, de un paseo por la playa, de 5 minutos de sol viendo el mar en un día nublado...así es como me gusta vivir, al ritmo de las olas en un día de sol.

"Larguemonos chica hacia el mar, no hay amanecer en est ciudad" Héroes del Silencio